23 Jun, 2017 - 10:58  - Unregistered? Register for a user account
 

Dejá tu huella

Firmar

Menú principal

·  Inicio


  • INFORMACION DISPONIBLE

  • ·  Advocaciones
    y Temas a Tratar

    ·  Galería Multimedia
    ·  Rezo del Rosario
    ·  El Evangelio del Día
    ·  Top 10


  • RECURSOS
  • ·  Noticias
    ·  Publicar
    ·  Libro de Visitas
    ·  Descargas
    ·  Lista de Miembros
    ·  Recomiéndanos
    ·  Enlaces


  • SOPORTE
  • ·  Preguntas Frecuentes
    ·  Buscar


  • ------
  • ·  Secciones
    ·  Análisis

    Categorías

    ·  Catequesis Mariana
    ·  Consagraciones
    ·  Himnos
    ·  Historias
    ·  Letanías
    ·  Meditaciones
    ·  Noticias
    ·  Oraciones
    ·  Poesías

    En línea

    Actualmente hay 31 invitados y 0 usuarios registrados en línea.

    Puedes loguearte o crear una cuenta nueva aqui.


    Bienvenido a LaVirgenMaría.com.ar

    Ahora LaVirgenMaría.com.ar cambió de imágen. Una página renovada y más dinámica para que todos puedan participar y compartir el gran amor hacia nuestra Madre.

    En este nuevo sitio encontrará noticias actualizadas, distintas secciones, vasta información de la Virgen María y muchas novedades más.

    Además, REGISTRÁNDOSE gratuitamente, tendrá la posibilidad de acceder a un foro en donde dejar su opinión, podrá descargar archivos e imágenes, publicar su propia noticia, enviar comentarios y mensajes privados entre usuarios, y AYUDAR a que este lugar CREZCA.
    ¡GRACIAS! por acompañarnos en este esfuerzo para difundir y hacer llegar a cada persona el amor maternal que La Virgen María tiene por cada uno de nosotros.

    ¡Necesitamos de la participación de todos!

    No dejen de enviarnos sus noticias, artículos, imágenes o cualquier otra cosa que crean útil para el sitio. Si todos participamos podemos hacer de este lugar un gran centro para encontrar buena y variada información de la Santísima Virgen. Además, no se olviden de pasar por el foro y dejarnos sus opiniones o compartir algo con el resto de los miembros. No queremos que este sitio sea sólo un sitio más, sino uno que sirva de punto de encuentro y unión de toda una comunidad. ¡Suerte!


    Rosario

    ¿Cómo se reza?

    Todos podemos y debemos rezar diariamente el Santo Rosario, el rezo el Rosario nos acerca a Dios. El Rosario, nos relata la vida de Nuestro Señor Jesucristo y su Madre la Santísima Virgen María. Mientras desgranamos las cuentas del Rosario contemplemos con sencillez evangélica las alegrías, los dolores y las glorias de Jesús y de María. La meditación de los misterios del Rosario debe llevarnos a imitar las virtudes que contemplamos y a sacar de los misterios enseñanzas y propósitos de mejorar nuestra vida según las normas del Evangelio, cumpliendo fielmente los mandamientos. Rezar el Santo Rosario diariamente por las siguientes Intenciones: El Señor tenga misericordia con el mundo entero y que el mundo entero responda a su llamado de conversión. Que el hombre se entregue totalmente a Dios, que no deje pasar este momento tan especial.

    1° Nos hacemos la señal de la Cruz: "Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios Nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén". Nos ponemos en presencia de Dios y para que la oración llegue al Cielo, pedimos humildemente perdón al Señor por nuestras faltas (silencio...) y:
    2° Rezamos el Pésame como acto de contrición:
    3° Decimos: En el primer misterio recordamos... (nombrar el misterio que corresponde al día 1°)
    4° Rezamos:  1 Padre Nuestro; 10 Ave Marías; 1 Gloria
    Finalizamos este misterio diciendo una jaculatoria:
    5° Continuamos rezando de la misma forma el 2°, 3°, 4°, y 5° misterios.
    6° Al terminar los cinco misterios se rezan: 1 Padre Nuestro; 3 Ave Marías (se puede rezar el Ángelus); Gloria al Papa.

    Misterios Gozosos
    Se rezan los días (Lunes y Sábados)

    1° La Anunciación del Ángel a la Virgen María y la Encarnación del Hijo de Dios.

    Y la Palabra está en María, y nació de María por la acción del Espíritu Santo. María la Mujer Nueva, plasmada por el Espíritu Santo nos da a Jesús, el Hombre Nuevo.
    La primera morada del Señor fue el corazón lleno de fe de Nuestra Señora y el seno virginal de nuestra Madre. "Esta es la morada de Dios con los hombres". María es la tienda, la morada, el primer templo. Es el lugar del encuentro de Dios con el hombre, es el lugar del anonadamiento del Dios que se hace fragilidad, debilidad, del Dios que se hace carne.
    María, enséñanos a decir cotidianamente que sí.

    2° La visita de María Santísima a su prima Santa Isabel.

    Llega el momento de la fidelidad... María lo va a cantar en el Magníficat de la visitación. María se puso en camino prontamente, se puso en camino con Él, que estaba en el seno virginal de María. María fue fiel a la Palabra recibida, esa Palabra era para que resonara en todo el mundo, comenzando por el silencio de la casita de Isabel... María la llevó, fue fiel. María de la Visitación, María del camino, María del servicio, la Pobre, que va rápidamente en camino, que se siente esclava del Señor, que ve cómo Dios ha obrado maravillas en Ella.
    Entonces Ella se puso en camino (el Espíritu nos lleva a ponernos prontamente en camino), en actitud de servidora. Cada presencia nuestra, cada visita, cada acción debe ser una comunicación silenciosa del Cristo que llevamos dentro.


    3° El Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el portal de Belén.

    María, tu nos das a Jesús, "nuestra feliz esperanza". "Señora de la Nochebuena, Señora del Silencio y de la Espera; esta noche nos darás otra vez al Niño. Velaremos contigo hasta que nazca en la pobreza plena, en la oración profunda, en deseo ardiente. María de Belén, Señora de la Noche más buena y esperada, haznos experimentar la alegría de este nuevo nacimiento. Amén".
    Nochebuena de Dios para los hombres, noche en que los hombres se encuentran en la sencillez y en la pobreza, en la intimidad familiar y en la fecundidad del amor. Noche en que a todos nos entran ganas de ser mejores y de gritar a los hombres que la historia se construye en la alegría serena del amor y en la firmeza creadora de la esperanza.

    4° La Presentación del Niño Jesús en el Templo.

    María tiene conciencia de que está presentando, está devolviendo el Hijo al Padre. El Padre se lo dio; María, sin perderlo, lo devuelve. Devuelve al Padre el fruto que el Espíritu depositó en Ella, ese Hijo que le ha sido dado para la gloria del Padre. Pero el Padre consagra también nuevamente a María; toma posesión más profundamente de su disponibilidad, ahonda en Ella su profundidad de entrega.

     


    5° El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.

    Cuando Jesús es adolescente de 12 años y sube al Templo con sus padres, ocurre el misterioso episodio de la pérdida y hallazgo del Niño entre los doctores. Ante la pregunta angustiada de María, la respuesta de Jesús queda sin ser enteramente comprendida. Pasa a ser objeto de una contemplación serena y dolorosa.
    Jesús, el Hijo Único, el Amado, ha venido para anunciarnos al Padre, para comunicarnos sus secretos, para darnos su vida, para realizar así su obra. Nosotros, en Cristo, podemos llamar a Dios "Padre" con la misma fuerza con que Jesús dice: "Abbá,Padre".

    Misterios Dolorosos
    Se rezan los días (Martes y Viernes)

    1° La oración de Jesús en el Huerto de los Olivos.

    María permanece oculta en la fecundidad del silencio durante la vida pública de Jesús. Sólo sabemos que María estuvo en una fiesta, en las bodas de Caná cuando Jesús anunció su hora, y que estuvo junto a la cruz del Señor. En ambos casos María acompaña a Jesús desde cerca, como discípula que escucha la palabra y la realiza, como discípula que vive en disponibilidad total a la voluntad de Dios. "Haced lo que él os diga" y el Señor transforma el agua en vino sabroso, como luego transformará ese mismo vino en su propia Sangre.
    María está presente cada vez que el vino se convierte en la Sangre de Jesús.
    2° La Flagelación de Nuestro Señor Jesús es cruelmente azotado.

    María, en la fiesta o en la cruz, ven a nuestro corazón: a nuestro corazón de fiesta o a nuestro corazón sufriente y silencioso. Señora, que tú estés siempre allí y que nosotros también aprendamos a estar donde nos pide el Señor. "Estaba allí la Madre de Jesús". Amén.

     


    3° La Coronación de Espinas Pusieron a Jesús una corona de espinas.

    Nuestra Señora está presente en la gran fiesta del mundo que es la muerte pascual de Jesús. La cruz en nuestra vida es absolutamente indispensable, es un signo de que somos verdaderamente discípulos del Señor.
    Señora que sentiste el dolor fecundo de la cruz y por eso supiste lo que es esperar, enséñanos a esperar. Para burlarse, se arrodillaban delante de El, le abofeteaban y escupían. En silencio, Jesús sufre para salvarnos. Pidamos a la Virgen, aprender a aceptar pacientemente las humillaciones.


    4° Jesús con la Cruz a cuestas camino al Calvario.

    Seguir al Señor asumiendo la propia cruz, es más difícil, pero es entonces cuando debemos expresar nuestra disponibilidad, no sólo para aceptar la cruz sino para saborearla en lo que tiene de gozo, y para agradecerla en lo que tiene de fecundidad. Pidamos al Señor una gran serenidad, una gran fortaleza, una gran alegría interior para llevar la cruz, pero no se la pidamos. Solo dejemos que El nos la ofrezca como un don. Cuando Jesús camina hacia la cruz, María también se pone en camino... Una vez allí contempla a su Hijo con una gran paz, con una gran serenidad. Hemos sido llamados a seguir al Señor más de cerca, a seguir sus huellas y a subir a la cruz. No tengamos miedo. No pidamos la cruz, pero tampoco la rechacemos.
    Cuando ayudamos a nuestros hermanos a llevar la cruz, recibimos indefectiblemente la consolación de Dios. Cargando con la Cruz, Jesús marcha penosamente. Ni una queja sale de sus labios. Con ella salvará a las almas que tanto ama. Pidamos a la Santísima Virgen, aprender a aceptar y amar nuestra cruz.

    5° La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

    Nos conmueve su serenidad y su fortaleza, nos hace bien su entera oblación al Padre, su inmolación silenciosa, la plenitud de su Fiat y de su Magnificat recitados con clara y generosa conciencia. Para los momentos difíciles -los de abandono y soledad, los de oscuridad, incomprensión y desaliento-, para las frecuentes y casi cotidianas horas de cruz, cómo nos reconfortan y dan ánimo las palabras de Jesús y la infalible certeza de la cercanía de nuestra Madre. ¡Sí! María nos acompaña cuando sufrimos; no sólo
    está al lado de nuestra cruz sino adentro, como haciéndola más luminosa y alegre, como dando desde allí el verdadero sentido a nuestra vida. Que Nuestra Señora de la cruz, la Madre que Tú nos diste al morir, nos alivie el dolor y nos abra el camino en la esperanza.
    Cuando el Señor nos manda la cruz somos fecundos para la Iglesia y el mundo. La vida es una página en blanco en la que el Señor va dibujando la cruz. Si la cruz no se planta cada vez más silenciosa y hondamente en nuestro corazón, y si no compartimos al mismo tiempo el sufrimiento de nuestros hermanos, nuestra vida no es fecunda. Si el grano de trigo muere, entonces fructifican las espigas. Tú, Señora, estabas allí, junto a la cruz de Jesús. Haz que descubramos tu presencia también en nuestra cruz.
     

    Misterios Gloriosos
    Se rezan los días (Miércoles y Domingos)

    1° La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

    La sombra de la cruz pasó; queda ahora la fecundidad misteriosa de una muerte y la alegría de haber sufrido con serenidad.
    Señora de la Pascua, Señora que aguardaste esta madrugada de la resurrección. Enséñanos a amar y que brindemos a quienes viven con nosotros la luz y la esperanza que esta noche se han encendido de una manera inextinguible en nuestro corazón. Sí, Madre de la Pascua, estoy seguro y lo grito con toda el alma: "Resucitó Cristo, nuestra esperanza".

     


    2° La Ascensión de Nuestro Señor a los cielos.

    Jesús encierra toda su vida en esta frase: "Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y me voy al Padre". Esto nos muestra todo el contexto de la vida y la obra de Jesús. Jesús habla de "aquel día". ¿Cuál? Aquel día en el que Cristo sea definitivamente glorificado; y será definitivamente glorificado por su pasión, su muerte, su resurrección, su ascensión y el don del Espíritu en Pentecostés. Entonces "aquel día" -dice Jesús- "lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre".
    Enséñanos, María, la gratitud y el gozo de todas las partidas. Sé el camino de los que parten y la serenidad de los que quedan. Acompáñanos siempre mientras vamos peregrinando juntos hacia el Padre. Enséñanos que esta vida es siempre una partida. Siempre un desprendimiento y una ofrenda, siempre un tránsito y una Pascua. Hasta que llegue el Tránsito definitivo, la Pascua consumada. Contemplar a nuestra Señora de la Pascua es meternos en su corazón para gritar: "Salve, oh cruz, nuestra única esperanza".

    3° La Venida del Espíritu Santo sobre María Santísima y sobre los Apóstoles.

    Con María la Madre de Jesús esperamos al Espíritu Santo prometido, esperamos la Promesa del Padre: que nos dará serenidad y fortaleza. "Quedaron todos llenos del Espíritu Santo". La primera, sin duda, María Santísima. Se volvía a repetir de una manera distinta, pero en la plenitud del mismo misterio, lo que había ocurrido en los comienzos de su camino de esperanza: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra".
    Ahora se manifiesta la Iglesia, Cuerpo de Cristo, así como entonces se formaba Cristo, Cabeza de la Iglesia. El fuego del Espíritu descendió sobre Ella. Una nueva gestación virginal,
    desde la cruz y por obra del Espíritu Santo. La Iglesia nace en María, "porque lo engendrado en Ella es del Espíritu Santo".

    4° La Asunción de María Santísima a los Cielos.

    Su Pascua fue el paso a la Trinidad: el abrazo definitivo con el Padre que la eligió desde toda la eternidad y la llenó de gracia; el abrazo con el Hijo engendrado en la plenitud de los tiempos en sus entrañas y constituido ahora Señor de todas las cosas; el abrazo con el Espíritu que la cubrió con su sombra en la Anunciación y descendió sobre Ella en Pentecostés. La Pascua de Nuestra Señora es el momento de la plenitud de su misterio.
    "Señora de la Asunción -Virgen de la glorificación y de la Pascua- danos un corazón de peregrinos para caminar llevados de tu mano, Señora y Madre nuestra, hasta que seamos glorificados contigo en la Casa del Padre. Amén." (Oraciones a la Virgen de la Asunción. Señor, enséñanos a orar p.88-90)

    5° La Coronación de María Santísima como Reina y Señora de todo lo creado.

    El sí de María señala el comienzo de la "nueva creación". Ella fue plenamente asociada al triunfo del Hijo, "enaltecida por el Señor como Reina del Universo, para que se asemejara más plenamente a su Hijo, Señor de los que dominan (Ap 19,16) y vencedor del pecado y de la muerte" (LG 59). La Pascua de Nuestra Señora lleva a su consumación la original y exclusiva participación de María en el misterio pascual de Jesús. Porque nadie pudo vivir tan intensamente -tan desde adentro- la muerte y resurrección de Jesús, nadie pudo gustar tan profundamente la cruz sin sentir tan inquebrantablemente la esperanza.

     


    Misterios luminosos
    Se rezan los días Jueves

    1° El Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo.

    Pronto una pequeña reseña...
     

     

     

    2° La Autorevelación de Nuestro Señor en Caná.

    Pronto una pequeña reseña...

     

     

     

    3° El anuncio de Jesús sobre el Reino de Dios.

    Pronto una pequeña reseña...

     

     

     

    4° La transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo.

    Pronto una pequeña reseña...

    5° Jesús instituye la Eucaristía.

    Pronto una pequeña reseña...


    Galería Multimedia

    Nuestra Señora de Schöenstatt

    Nuestra Señora de Schöens

    ...Frase...

    Soy todo tuyo Oh María, y todo cuanto tengo, tuyo es.

    -- San Luis de Monfort

    Entrar en Tu Cuenta





     


     ¿Has perdido tu contraseña?
     ¿Nuevo usuario? ¡Registrate!


    Importante: Por decreto de la Santa Congregación para la Doctrina de la Fe (aprobado por el Papa Paulo VI el 14 de Octubre de 1966) ya no es más necesario el Nihil Obstat ni el Imprimatur para publicaciones que tratan de revelaciones privadas en tanto no contengan nada contrario a la fe y la moral. Para leer el decreto haga clic aquí. Todos los logos y marcas registradas en este sitio son propiedad de sus respectivos dueños. Los comentarios son propiedad de quienes los publicaron, todo el resto propiedad de LaVirgenMaría.com.ar. Si se ha publicado algo de su autoría sin el correspondiente permiso por favor comuníquelo al instante para su corrección. LaVirgenMaría.com.ar, Buenos Aires, Argentina.

    botname Other